La plaza de toros de Linares de la Sierra tiene la gracia de que durante todo el año es una plaza más del pueblo, con la peculiaridad de encontrarse al pie de la iglesia, y de que una de sus gradas (desde donde está hecha la foto) está completamente cubierta por un gran alcornoque.
Como siempre, las panorámicas con elementos en primer plano son un problema grave para la fusión de las imágenes, así que mejor que nadie se agarre a esa barandilla discontínua :P